Con profunda alegría y gratitud, celebramos la culminación de octavo grado en la Capilla Nuestra Señora de la Candelaria, un momento que marca el cierre de una etapa llena de aprendizajes, crecimiento y experiencias compartidas.
En este espacio sagrado, nuestros estudiantes han fortalecido no solo sus conocimientos, sino también sus valores, su fe y su compromiso con la comunidad. Cada uno de ellos ha recorrido un camino de esfuerzo, dedicación y esperanza, acompañado de sus familias, docentes y de la protección maternal de Nuestra Señora de la Candelaria.
Invitamos a nuestros jóvenes a seguir adelante con valentía, confianza y amor, recordando que Dios ilumina sus pasos y que esta comunidad siempre será un hogar donde podrán regresar.
Felicitamos a todos nuestros estudiantes de octavo grado por este logro y les deseamos abundantes bendiciones en la nueva etapa que inician.
Que la luz de la Candelaria los guíe siempre hacia un futuro lleno de esperanza, sabiduría y paz.



