522524175 - 522524189

Infante N° 407, Copiapó, Atacama, Chile

Link página Familia Janeriana

Beata Madre Ana María Janer

Fundadora del Instituto de Hermanas de la Sagrada Familia de Urgell

“No seré del mundo, mis fuerzas, mi bienestar, mi vida sacrificaré al servicio de mi Dios en la persona de los enfermos, de los niños y de los desvalidos”.

(Proyecto de vida, Madre Ana María Janer)

 

Ana María Janer nació el 18 de diciembre de 1800 en Cervera, Lérida, España, en una familia de gran riqueza espiritual: la fe y las virtudes sociales, el afecto mutuo, el interés de los unos por los otros y una gran laboriosidad y alegría, caracterizaron su infancia y juventud. Aquel hogar era una pequeña Iglesia.

 

Favorecida por la naturaleza y la gracia, con excelentes cualidades de talento y carácter, Ana María era dócil y piadosa, aplicada y trabajadora. Inteligente, observadora y alegre, pensaba con frecuencia en el amor que Dios le tenía y en lo muy querida que era por su familia y por quienes le rodeaban. Frecuentaba los Sacramentos, las asociaciones piadosas y era asidua en la dirección espiritual.

 

“Yo recojo a todos los que tienen necesidad y están heridos” (A.M. Janer)

En 1819, Ana María entró al Hospital Castelltort de Cervera, una casa de enfermos y pobres que la acogió con regocijo y en el cual ella se sintió parte de una comunidad religiosa, cultivando las semillas de lo que a futuro sería su gran sentido de servicio y caridad a la sociedad civil. Este recinto fue su hogar durante cuarenta años, tiempo en el cual cultivó su profundo amor hacia Jesucristo mediante obras de servicio a los más necesitados, forjando así los futuros principios de su legado religioso y educativo.

Ana María Janer se consagró a Dios el 3 de mayo de 1820, a los veinte años. Fue elegida como Maestra de las novicias a los veintidós, y Superiora a los treinta años, siendo reelegida en años sucesivos.

Al estallar la guerra civil española en 1836, se hizo cargo de hospitales de campaña  atiende hasta 1838 a heridos de ambos bandos.

 En 1849 asumió la dirección de la Casa de la Caridad o  Misericordia, dedicándose a la educación y cuidado de los niños y jóvenes huérfanos y desvalidos. De ese hogar, los niños egresaban con un oficio y las niñas con aptitud para llevar bien una casa. Se trataba de formar buenos ciudadanos y buenos cristianos.

 “Ana María y sus hermanas estaban convencidas de la necesidad de las escuelas cristianas para promocionar a la mujer y a la familia…Era el carisma que estaba vivo y buscaba el crecimiento y la expansión”.

(Manual de Convivencia, Colegio Ana María Janer, Colombia).

 Desde su meditación y experiencia de servicio a Dios, Madre Ana María Janer alcanzó una profunda comprensión acerca del futuro de la humanidad y de la historia, que la llevaron a enfocarse en dos elementos para ella imprescindibles: la educación y el desarrollo de la mujer.

 

Buscando esta misión, fundó en 1859 en la ciudad Seo de Urgel el Instituto de la Sagrada Familia, dedicado a la educación cristiana de la juventud y otras obras  de misericordia. Con el apoyo del Obispo José Caixal y junto a un grupo de hermanas, comenzó a formar los cimientos de una acción educativa fundada en un estilo de vida evangélico, sencillo y vivencial. Así surge, en 1863, la primera fundación: una escuela para niñas con internado. A ésta le seguirían posteriormente muchas otras, tanto en España como en el resto del mundo.

 

Actualmente, la Congregación de la Sagrada Familia de Urgel ha extendido su labor educativa y de caridad en diversos países de Europa, África y América Latina.

 Madre Ana María Janer falleció en Talarn, Lérida, el 11 de enero del año 1885. Por sus virtudes y por la profunda huella espiritual que dejó en quienes la conocieron y siguieron sus postulados fue beatificada en el año 2011 y está en proceso su causa de Canonización.